Cuando te encuentres ante mi bella y autoritaria presencia, sabrás que has encontrado a la mujer dominante que llevabas tiempo buscando. Soy hermosa y mis ojos bellos y rasgados te miraran como solo las diosas miran a sus esclavos, de forma elegante pero altiva y distante. Desearás que mis sensuales labios salgan, órdenes que tendrás el honor de obedecer. Tendrás ante ti a una mujer alta y voluptuosa, con un cuerpo de medidas perfectas, poseedoras de unas piernas estilizadas.